¿Cómo elegir las pinzas de depilar adecuadas?

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¿Te consideras apañada con la depilación con pinzas, pero a la hora de la verdad no consigues un resultado limpio y pulido? Tranquila, puede que el problema no esté en tu destreza depilatoria sino en tus pinzas. Sí, para una depilación de cejas perfecta, la diferencia está en las pinzas. ¡Que no cunda el pánico! Antes de que corras a Google para comprobar si las tuyas son las adecuadas, tenemos para ti la guía más completa para convertirte en una experta en elegir tus pinzas de depilar.

Nunca nos cansaremos de afirmarlo: las cejas son uno de los aspectos de nuestra belleza al que más atención debemos prestar. Un diseño de cejas inadecuado a tu rostro puede deformarlo visualmente, aportando una mirada triste, cansada o incluso enfadada. Y tan importante como las cejas son las herramientas que usas para cuidarlas y mantener su belleza. Sobre todo, la herramienta principal: tus pinzas. Porque, aunque no lo creas, la mayoría de las veces en qué crees que no te apañas eliminando esos pelitos entre visita y visita al estudio Airò, el problema no eres tú, sino unas pinzas inadecuadas.

Para que seas capaz de elegir tus pinzas de depilar perfectas, hemos preparado esta guía imprescindible, con todos los secretos sobre la elección de tus pinzas. Y es que el primer paso está aquí: en que sepas que cada pinza permite conseguir unos resultados diferentes; el secreto está en elegirla según tus necesidades. Además, elegir las pinzas adecuadas hará que la depilación sea menos dolorosa y el acabado más exitoso. Todo son ventajas, ¿No crees?

En primer lugar… ¿Por qué necesitas unas pinzas de depilar?

Sí, lo sabemos. Piensas en pinzas de cejas y ves ese accesorio que solo asocias a los profesionales de la belleza; quienes las tienen de todos los tipos, tamaños y colores. ¿Crees que no las necesitas? Las pinzas de depilar son un elemento imprescindible de cualquier neceser beauty que se precie. Además de ayudarte a limpiar los pelitos rebeldes de las cejas, también te serán muy útiles para eliminar vello resistente en el labio superior o para acabar con vello indeseado en cualquier otra parte del rostro, como el mentón.

Elegir las pinzas de depilar perfectas para ti

El secreto está en la punta

Primera lección sobre cómo elegir tus pinzas de depilar: en la punta está la diferencia vital de cada pinza. Si aprendes a diferenciar para qué sirve cada una, tendrás un 80% aprendido de lo que necesitas saber a la hora de elegir tus pinzas perfectas.

  • Punta oblicua o en diagonal

Posiblemente son las que estás acostumbrada a ver más habitualmente. Son ideales para todo tipo de vello y eliminan con éxito el vello largo y de grosor mediano.

  • Punta recta

Están específicamente diseñadas para eliminar el vello más fuerte y resistente. Además, permite un agarre fuerte y resistente.

  • Punta cangrejo

Se llaman así porque esta punta se parece a la forma en que terminan las patas de un cangrejo. Esta forma permite visualizar perfectamente el pelo que vas a retirar, por lo que son ideales para vellos muy cortos.

  • Punta súper fina

Esta pinza termina con unas puntas extremadamente delgadas. ¿Casualidad? ¡No! Este diseño te permite eliminar vellos enquistados o aquellos que no hay manera de arrancar con el resto de pinzas.

Tan importante como la punta: el agarre

Segunda parte a tener en cuenta a la hora de elegir las pinzas de depilar: el agarre. ¿Sorprendida? Este aspecto, a priori trivial, es el que te asegura una sujeción excelente y, consecuentemente, una eliminación del vello más precisa y efectiva. De poco te servirán unas pinzas de punta adecuada si no encajan perfectamente en tu mano… Además, un mal agarre puede conllevar una mala ejecución, pellizcarte y lesionarte la piel.

En este sentido, es muy importante elegir un modelo que no se resbale, que sientas cómodo en tu mano y cuya posición de los dedos sea natural para ti. Son ideales las pinzas de cuerpo antideslizante, que permiten una sujeción fija a la hora de manipularlas. Otra buena opción son las de cuerpo de metal rugoso, que te asegurarán un control firme y sin errores. Igual de importante que el agarre es la largura del modelo: elige una largura que te sea perfectamente manipulable con el tamaño de tu mano. Ni más grande, ni más pequeña. 

Accesorios, ¿Sí o no? Depende de tus gustos y necesidades

Lejos quedan ya los tiempos en que todas las pinzas eran de forma recta y agarre metálico. Hoy en día, en el mercado puedes encontrar pinzas de todas las formas, tamaños y colores. Incluso las hay con accesorios incorporados, como luz LED o espejo.

Las pinzas con LED permiten iluminar con un extra de luz a la zona, ideal para visualizar mejor zonas a depilar de poca visibilidad. Por el contrario, este tipo de pinzas suelen pesar más que las tradicionales y requieren el recambio de pilas para su funcionamiento.

Las pinzas con espejo incorporado son muy útiles para revisar más ampliamente la zona y pulirla de posibles pelitos que no hayas visto antes. Si te decantas por este formato, te recomendamos que revises que el aumento del espejo se adecue a tus necesidades y que esté ubicado en una zona de las pinzas que no comprometa el agarre. Pero… ¡Cuidado! Un espejo con demasiado aumento puede deformar la concepción visual de tu ceja y hacer que la depiles en exceso.

El material… ¡Sí, también importa!

La elección del material de las pinzas es tan importante como elegir su forma. Tus pinzas deben estar fabricadas con materiales de calidad, 100% hipo alergénicos, aptos para todo tipo de pieles, quirúrgicos, lavables y antisépticos. Además, deben tener acabados de calidad, que resistan el paso del tiempo. Invertir en unas pinzas de buen material, no es solo sinónimo de calidad, sino también de excelentes resultados y durabilidad. Un ejemplo: en el mercado encontrarás pinzas de todo tipo de materiales y precios, incluso de plástico, que son las más económicas, pero a su vez las menos efectivas con el vello, menos resistentes y menos duraderas. ¿De verdad crees que vale la pena gastar en ellas?

El material más común es el acero inoxidable, que da muy buenos resultados a las pinzas en cuanto a efectividad y facilidad de agarre. Pero si quieres invertir en un material imbatible en cuanto a durabilidad, entonces elige el níquel: te asegurarás unas pinzas a prueba del paso de los años.

Consejo final: 10 tips imprescindibles para elegir tus pinzas

  1. En primer lugar: no te dejes llevar solo por un diseño atractivo o un color que te guste. El modelo de las pinzas debe cumplir otros estándares más importantes que el diseño.
  2. Cuidado con los materiales endebles o demasiado duros: podrías no lograr arrancar el vello o, por el contrario, pellizcarte la piel.
  3. Fíjate siempre que ambas puntas estén perfectamente alineadas. Solo así serán capaces de agarrar todo tipo de vello sin cortarlo, independientemente de su naturaleza o tamaño.
  4. Comprueba que la alineación de las puntas sea capaz de sujetar el vello sin cortarlo, tanto si ejerces presión como si no.
  5. Las puntas deben estar definidas y separadas del cuerpo.
  6. A la hora de agarrar las pinzas deben permitirte no aplicar una tensión ni demasiado fuerte ni demasiado débil.
  7. Fíjate en que el cuerpo de la pinza es flexible, en su justa medida, solo lo necesario para arrancar un vello. Si es demasiado duro, no te será fácil maniobrar con las pinzas y si, por el contrario, es demasiado endeble, perderás control y equilibrio, pudiendo afectar (¡Y mucho!) la calidad del resultado final.
  8. Si al tomar las pinzas te es posible ejecutar la tensión adecuada es porque la conjunción de grosor, material adecuado, dimensiones y ángulo de las pinzas es perfecta. Esto conlleva a que ambos brazos de la pinza conecten a la perfección.
  9. Los acabados en la superficie y los bordes deben ser pulidos y de calidad.
  10. Cuidado con elegir pinzas con la punta demasiado afilada: en lugar de arrancar el vello acabarás cortándolo.

Extra: Los Do & Don’t a la hora de usar tus pinzas de depilar

Decimos SÍ a…

  • Elegir bien el momento para proceder a la depilación. Por ejemplo, es ideal hacerlo después de una ducha caliente. El vapor habrá abierto tus poros y la depilación te dolerá menos. Además de que… ¡Estarás más relajada!
  • Si no puedes hacerlo después de la ducha… Somos fans de aplicar una toalla caliente en el rostro y mantenla un máximo de 5 minutos. Conseguirás el mismo efecto de apertura de los poros.
  • Tensar la piel para estirarla y evitar pellizcarte.
  • Extraer el pelo lo más cerca de la base y no de las puntas de las pinzas, para evitar cortarlo.
  • Aplicar una crema hidratante una vez terminada la depilación, para evitar que la piel se irrite o enrojezca.

Decimos NO a…

  • Aplicar cremas o productos humectantes en la zona antes de depilar: solo lograrás ensuciar las pinzas y evitar que resbalen con facilidad. Comprometerás el proceso y el resultado.
  • Al uso de pinzas demasiado viejas, rotas, desconchadas, desafiladas y oxidadas. Puedes herirte la piel y hasta sufrir infecciones.
  • Depilarte sin la luz adecuada o un espejo con demasiado aumento: podrás arruinar la forma conseguida en el estudio.
  • Depilarte más allá del diseño y la forma conseguidos con tu experto Airò: ¡Comprometerás el resultado y tu belleza!

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